La Manera de Vivir Sin Temor

La Manera de Vivir Sin Temor

Hace tiempo quiero escribir de esto, y lo haré hoy.

Cuando era muy jovencita leí un libro, el testimonio de Joni, y por alguna razón que solo pudiera explicarse con las ideas de una mente adolescente, comencé a pensar que si le decía sí a Dios, sin reservas, podía sucederme algo semejante a lo que pasó con Joni. Si no conoces su historia, te animo a leerla.

La realidad es que los años fueron pasando y la lucha seguía escondida dentro de mí. Una lucha que pudiera traducirse como temor. Temor a que Dios, de alguna manera, quisiera traer a mi vida “pruebas” tan difíciles y duras que acabarían con todo.

Tomó años, mucho estudio de la Palabra y sobre todo llegar a conocer bien al Dios en quien he creído, para entender algo: la única manera de vivir libres de temor es cuando comprendemos que Dios nos ama, nos ama infinitamente, y es justo ese amor lo que hace que él solo busque el bien para nuestra vida.

Cuando no tenemos claro este concepto, vivimos presa de los temores que te mencioné arriba, o de muchos otros. Pero mira lo que nos dice el apóstol Juan quien, en mi humilde opinión de alguien que no es exégeta ni erudita, fue de los doce el que mejor entendió que Dios es amor: “Nosotros sabemos cuánto nos ama Dios y hemos puesto nuestra confianza en su amor… En esa clase de amor no hay temor, porque el amor perfecto expulsa todo temor. Si tenemos miedo es por temor al castigo, y esto muestra que no hemos experimentado plenamente el perfecto amor de Dios” (1 Juan 4: 16, 18).

Dos verdades clave aquí: Primero, Dios nos ama con amor perfecto. Segundo, tenemos que poner nuestra confianza en su amor. De modo que lo primero es de parte de Dios. Lo segundo nos corresponde a ti y a mí. Cientos de predicadores te lo pueden decir, lo puedes leer, pero si no lo crees en tu corazón, de nada valdrá.

Sí, ya sé lo que estás pensando… que incluso a gente que ama a Dios profundamente, que tienen una fe increíble, le suceden cosas duras, difíciles….aparentemente malas. ¿Y qué hacemos entonces con Romanos 8:28?

Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito. (NVI, cursivas de la autora)

Creo que por en muchos casos hemos interpretado mal el pasaje. Pablo no está diciendo que todo lo que nos suceda será bueno, lindo, fácil, etc. Lo que el apóstol está diciendo es que Dios usará todo lo que nos suceda para nuestro bien, para lograr su propósito en nuestra vida…su voluntad agradable y perfecta. Sucede que nuestro concepto de algo “bueno” no siempre se corresponde con la idea de Dios y es ahí donde vienen nuestras frustraciones y temores.

Sin embargo, si entendemos y creemos que Dios nos ama con amor perfecto, entonces podemos vivir libres del temor, venga lo que venga, porque nada nos podrá separar de su amor. Y al final, será su amor lo que nos perfecciona, lo que nos hace semejantes a Cristo y lo que nos lleva a cruzar al otro lado de la eternidad.

Mi querida lectora, ¿vives víctima del temor, presa? Permíteme hablarte con toda dulzura y honestidad: necesitas aceptar el amor de Dios y esconderte en él. Deja que te envuelva. Atesora esta Palabra en tu corazón: “Cristo habitará en el corazón de ustedes a medida que confíen en él. Echarán raíces profundas en el amor de Dios, y ellas los mantendrán fuertes” (Efesios 5:17, cursivas de la autora).

Dios ama a Joni ahora, con el ministerio internacional que tiene, y la amó igual cuando a los 17 años ocurrió su accidente. Su propósito se ha cumplida de una manera inigualable y esta mujer ha bendecido millones de vidas. No soy quién para decirlo, pero quizá si Joni no fuera cuadripléjica, su vida no hubiera tenido el impacto que hemos visto. No lo sé, pero sí sé que ella confía en el perfecto amor de Dios. Y ha vivido para darle gloria.

¿Y sabes? De eso se trata. No de que Dios cumpla todos nuestros sueños sino de que nosotras vivamos los sueños de Dios.

Vivimos en un mundo caído, donde suceden cosas que nos dejan sin habla, que nos hieren, nos enferman. Pero tenemos la promesa del amor inagotable de Dios. Lee los Salmos y verás cuántas veces se menciona “tu amor inagotable”.

Sé libre hoy, hija de Dios, porque él te ama; y porque te ama, solo buscará tu bien. Confía en su amor.

 

Publicado originalmente en wendybello.com

Lo Que Quizá Tu Esposo Nunca Te Diga (Pero Necesitas Saberlo)

Lo Que Quizá Tu Esposo Nunca Te Diga (Pero Necesitas Saberlo)

Quizá tienes un esposo muy comunicativo pero por lo general, los hombres hablan menos que nosotras las mujeres. Nosotras somos bastante rápidas para decir cómo nos sentimos, por qué nos sentimos así, qué nos alegra, qué nos entristece, qué nos frustra y qué nos alienta. Pero muy a menudo no sucede así con nuestros esposos. Y por eso decidí escribir hoy este artículo. Porque tal vez hasta ahora no hayas escuchado de él estas palabras.

Como hombres, sus necesidades son muy diferentes a las nuestras. Dios los hizo así. Tú como mujer necesitas sentirte amada, segura, protegida. Él como hombre necesita algo diferente.

Tu esposo necesita de ti tu admiración. Sí, como lo leíste. No es que él sea narcisista. No es que su ego quiera engordarse. Nuestros hombres por naturaleza florecen cuando saben que cuentan con la admiración de su familia, pero sobre todo de su esposa. ¿Por qué? Porque la admiración de su esposa afirma su hombría.

¿Sabías que la hombría está en crisis a nivel social? Ya que los límites se están borrando y lo establecido por Dios cada vez se ignora más, ya que el feminismo quiere imponerse y la cultura postmodernista habla de preferencias se*uales y no de valores, y ya que las modas son unisex, nuestros hombres se miran al espejo y se preguntan dónde quedó la marcada diferencia entre ambos, tal como lo hizo Dios.

Así que Dios creó a los seres humanos a su propia imagen...  
 hombre y mujer los creó. 
Génesis 1:27

Mi querida lectora, tu esposo será mucho mejor en ese rol cuando esté convencido de que a tus ojos él es el mejor hombre de la Tierra. No que sea perfecto, no. No te casaste con Jesús. Pero es idóneo para ti. Y aunque sabes que, como tú, tiene mucho que pudiera mejorar, hacerle saber que él es tu media naranja ideal le hará un mejor líder y un esposo mucho más amoroso.

Tu esposo necesita que le dejes ocupar su rol.

Quiero que algo nos quede claro. Para Dios ambos somos iguales, él nos creó, puso en nosotros su sello, pero en la familia, Dios estableció un orden. Y en ese orden, tu esposo es el líder.

...porque el marido es la cabeza de su esposa
como Cristo es cabeza de la iglesia.
Efesios 5:23

Es maravilloso que las mujeres ahora podemos estudiar, estar preparadas, e incluso trabajar cuando sea necesario para contribuir a la economía familiar. Para nada promuevo el machismo ni denigrar a aquellas de cuyo grupo formo parte. ¡Somos hijas del Rey! PERO, tenemos que respetar el orden establecido por Dios y reconocer el liderazgo de nuestro esposo.

En el mundo actual, al querer invertir esos roles, la sociedad está viviendo la mayor crisis de la historia a nivel familiar. Y todo comenzó cuando los seres humanos decidieron que podían “reinventar” el orden en  el hogar.  Mujer, cuando luchas por ocupar el lugar de líder que le pertenece a tu esposo, tu familia sufre. Y déjame decirte aún más, puede llegar el momento en que tu esposo simplemente deje de pelear por ese lugar. Le verás replegado, le verás indiferente… e incluso pudieras verle abandonar el hogar.

Ni siquiera el hecho de que tu esposo no conozca a Cristo te da el derecho de querer ser tú la cabeza. Dios estableció un orden y no incluyó cláusulas de exoneración… claro, siempre y cuando no te lleve a negar tu fe o desobedecer a Dios.

¿Quieres un esposo feliz que a su vez te haga feliz a ti? Déjale ser el líder.No nos dejemos engañar por el enemigo que nos dice que otra idea diferente a la de Dios también pudiera funcionar.

Y la tercera y última cosa. Las necesidades físicas o sexuales de tu esposo son muy diferentes a las tuyas. También es idea de Dios porque él los hizo así. No es que sean pervertidos ni nada semejante. Quizá eso lo escuchaste en tu familia y tal mentalidad ha dañado muchos matrimonios a lo largo de la historia. La realidad es que en su diseño divino Dios puso el toque físico en lugar prioritario para que los hombres se sientan amados. Tal vez él se limite a decírtelo porque tiene temor, porque no quiere que pienses que solo busca ese tipo de relación contigo. Pero escucha a Pablo:

No se priven el uno al otro de tener relaciones sexuales, 
a menos que los dos estén de acuerdo en abstenerse de la intimidad sexual
por un tiempo limitado para entregarse más de lleno a la oración. 
1 Corintios 7:5

Muchas veces no nos gusta que nos hablen de este tema. Sí, somos diferentes y tal vez hubiéramos preferido ser como ellos o que ellos fueran como nosotros… pero Dios nos hizo así porque sabe que de esta manera funcionamos bien. Diseño divino. No lo cuestionemos.

¿Fácil? A veces sí, a veces no. No tengo todos estos “bailes” dominados, pero algo sí he entendido últimamente. No me casé con mi esposo por el mero hecho de querer ser feliz, la idea de Dios en realidad es que mi meta sea hacerle feliz a él… porque amo a este hombre, y porque Dios me amó así y por lo tanto, quiere que yo ame de esa misma manera.

Hace un tiempo estaba fuera del país dando unas conferencias y en algún momento del día me puse a pensar en todos estos temas,  y le mandé un mensaje a mi esposo. Le pedí algo sencillo: “Escríbeme tres cosas que puedo hacer para ser una mejor esposa para ti”. Me comprometí en mi corazón que no las cuestionaría, que no trataría de leer entre líneas, simplemente leerlas y pedirle a Dios que me ayude a ser la esposa que él diseñó y que mi esposo necesita. (No fueron justamente estas, ¡pero me han servido de mucho!)

Tal vez esto sea lo que tu esposo nunca te diga, pero decidí que podíamos hablar tú y yo del tema, de mujer a mujer, y pedirle a Dios que nos dé sabiduría. Queremos buenos matrimonios, ¡tenemos que empezar por nosotras mismas!